5/22/2007

Inês de Castro, según Carlos Marecos

Escuché el otro día en Alcobaça, en la inauguración de la 15ª edición del Festival de Música de la ciudad, el estreno de una de las últimas obras de Carlos Marecos: Inês, siete miniaturas sobre A Castro ou Tragédia muy sentida e Elegante de Dona Inês de Castro (1587), de António Ferreira, que es considerada la primera tragedia clásica portuguesa.

La pieza de Marecos, que es uno de los compositores portugueses más interesantes de la actualidad, es un ciclo vocal para soprano y orquesta a partir de fragmentos de la mencionada tragedia original. Los textos seleccionados son bellísimos y van desvelando, de forma sutil y en primera persona, la conocida historia de la infeliz dama.

El recurso a la literatura clásica, portuguesa en este caso, me hizo pensar en la ópera de Sánchez Verdú, así como el requinte tímbrico, común a ambos compositores, y la habilidad para transformar la orquesta en una especie de amplificación psicológica del texto. Después, Carlos Marecos me comentó que, en el futuro, le gustaría tener la oportunidad de poner esta obra en escena. Seguramente tiene razón, aunque a mí me pareció que la fuerza de lo que él ha escrito y la expresividad de la solista bastan para transmitir todo su dramatismo. No obstante, siguiendo con la comparación entre Verdú y Marecos, estas siete miniaturas se organizan conforme una concepción del tiempo más tradicional. En lo que se refiere a la partitura de Marecos, esta concepción se relaciona con la utilización de elementos reconocibles en diversas partes de la obra (por ejemplo, tipos de acordes en la orquesta, intervalos en la voz), casi como reminiscencias de procesos cíclicos. Obviamente, estos comentarios son descriptivos y no dicen nada acerca del valor de la obra.

Inês es un paso más, hermoso y seguro, en el sólido y personal trayecto artístico de Marecos. Propone una actualización de uno de los mitos más conocidos y fructíferos de la cultura portuguesa y lo hace en un lenguaje y con una maestría que le podrían asegurar el éxito en cualquier sala de concierto internacional. Desde el punto de vista estético, para mí es evidente la relación de esta obra con cierto espíritu finisecular, donde se articulan en la dosis adecuada varios "ismos": saudosismo, simbolismo y psicologismo. He estado a punto de colocarle la etiqueta de neo-saudosista (creo que tengo derecho a intentar entrar en el panteón de los críticos que hacen historia aplicando de esta forma un término reductor y con gancho), pero no quiero meterme en líos.

Una parte del éxito de la obra se debió a la excelente interpretación de la soprano Mónica Pais, un nombre a retener, y al cuidadoso empeño con el que Cesário Costa, al frente de la Orquesta del Algarve, la dirigió.

Para saber más sobre Carlos Marecos: se puede consultar la página del Centro de lnformación de la Música Portuguesa, creado y mantenido por la asociación Miso Music, o su página personal.

Y para saber más sobre Mónica Pais, sólo hay que clicar aquí.

A propósito de Inés de Castro hay bastante información en la net. Una posibilidad es empezar leyendo este artículo de Helena Vasconcelos, que resume la fortuna del mito.

5/17/2007

Simorgh en la net

El martes pasado vi y escuché, finalmente, El Viaje a Simorgh, de Sánchez Verdú, que se ha estrenado este mes el Teatro Real. La obra, desde luego, ha generado primero expectativa y, después, discusión. También en la net.

En la página de Beckmesser se pueden encontrar algunas de las críticas que han salido en la prensa escrita y a partir de este artículo, publicado en Periodista Digital, se ha generado una pequeña lista de comentarios de los lectores, inusual teniendo en cuenta el tema. Algunos blogs se han hecho eco de la representación, con comentarios que van de la exégesis al exabrupto, pasando por la opinión de alguien que visitaba el Real por primera vez. En cuanto a los foros sobre ópera, tenemos uno más bien visceral (me gusta/no me gusta) y otro con argumentos bastante más elaborados.

No es poco.

Post demagógico

El número de los que se preocupan después de saber que la universidad española ocupa el lugar número 40 en el Bologna Scorecard 2007 que se discute estos días en Londres debe de ser más o menos coincidente con el de los melómanos que se interesan por la - por así decirlo a falta de expresión inmediata más contundente - ópera contemporánea.

Detrás de España, y hasta llegar al número 48, están Moldavia, Armenia, Macedonia, Azerbayán, Albania, Bosnia, Andorra y Montenegro. Nuestra alegría de vivir congénita nos ayudará a salir también de este trance. No hay problema. Amén.

Tampoco es un problema que en Madrid se juzgue la partitura de Sánchez Verdú teniendo como referencia a Wagner y Verdi. Bien pensado, hasta es divertido.

Llega al despacho el perfume de la hierba recién cortada y de la primavera, que, tal como en otoño, es dulce y denso a la orilla del Ebro.

5/13/2007

Ópera, sofismas e a causa liberal

O João comenta hoje o conteúdo de um artigo de opinião que saiu ontem no DN.

Há dias o mesmo autor publicou um post argumentativamente comparável no blog onde colabora. Acabo de ver que no blog A memória inventada, no post "Pela boca morre o Poisson?", já foi assinalado o principal defeito do seu raciocínio.

O domínio da sofística está ao alcance de muito poucos. Não é sofista quem quer, mas quem pode. Por princípio, os liberais deveriam ter sempre presente esta diferença.

No artigo do DN há várias falácias, mas eu não sou Sócrates e também não julgo útil que quem o assina aprenda.

5/10/2007

(Casi) sin palabras



Irrepetible. Incomparable. Todavía no se puede comprar en la iTunes española, pero sí se puede escuchar en la página de Naxos.

Nota para maniáticos: no se ve en la portada, pero es la legendaria versión de Václav Talich y la Filarmónica Checa grabada en 1954, restaurada para Naxos Historical por Mark Obert-Thorn y que el año pasado salió reeditada en Supraphon.

5/08/2007

Para perderse

Entrad, por ejemplo, por la palabra Printemps.

Relva crescida

A relva cresceu e temos de volta o Henrique, em grande forma. Até que enfim!

Ainda bem que as deficientes condições acústicas nas quais decorreu a Valquíria do Vick não lhe impediram apreciar devidamente os resultados sonoros atingidos pela OSP nas récitas a que teve o desprazer de assistir.

Por meu turno, este Verão vou compará-los cuidadosamente com os de Bayreuth. 

Asseguro-vos que hei-de voltar sobre este escaldante assunto.

Pianistas







Por pura casualidad, me encontré hace unos días con el CD de Evgenia Rubinova. Fue lanzado por la EMI el verano pasado. Lo que hace con las Fantasías op. 116, de Brahms, hay que escucharlo para creerlo.

Con las novedades pianísticas lanzadas por la etiqueta Naxos este mes no me he encontrado por casualidad. De Eldar Nebolsin me habían hablado bien varias personas. Vive en España, donde es bastante admirado. Visitó Lisboa hace poco, donde tocó con éxito, aunque infelizmente yo no pude escucharle, el primero de Tchaikovsky durante los "Dias da Música" organizados por el CCB. Su versión de los preludios de Rachmaninov es, desde luego, sólida, casi diría granítica, pero también me ha parecido monócroma, ausente y desoladora.

Cuando después empecé a escuchar el primer corte del CD de Artur Pizarro, la "Danza de la Amapola", de Joaquín Rodrigo, fue como si un rayo de luz hubiese entrado repentinamente en la sala. De la grabación destacaría su versión de "Canción y danza" (1925) y las "Cinco sonatas de Castilla con toccata a modo de pregón" (1950–51). Todo lo demás es simplemente delicioso, incluso su espectral evocación de una "Noche en el Guadalquivir".

Dos maneras de verlo





Ontem, esqueci-me de dizer que este é un post dedicado ao Zé [Júlio] que gosta da Sarah Vaughan.

5/04/2007

Ser y no ser

La Orchestrutopica nació hace seis años gracias a la iniciativa de cuatro compositores que decidieron reunir un grupo instrumental de “geometría variable” especializado en música del presente. Fue una decisión arriesgada, ya que no contaban con ningún apoyo institucional estable. Actualmente es, juntamente con el Grupo de Música Contemporânea de Lisboa, el único ensemble exclusivamente dedicado a la nueva música activo en la capital lusa. Desde esta temporada, la OU es - magnífica idea! - una de las orquestas residentes en el Centro Cultural de Belém.

El programa que la OU ha presentado esta semana en el CCB, concebido por el crítico Augusto M. Seabra, incluyó las siguientes obras de Louis Andriessen, Cornelius Cardew, Frederic Rzewski, Heiner Goebbels e Jorge Peixinho: Worker’s Union (1975), Treatise Pag 21 & 22 (1963-1967), Coming Together (1972), A Aurora do Socialismo (1976) e Befreiung (1989). Las tres primeras nunca habían sido escuchadas en Portugal. Fue un concierto extraordinario.

No tengo la posibilidad de dedicarle el tiempo que merecería. Se me acumula el trabajo en el blog (tengo pendientes los conciertos de Sokolov en la Gulbenkian y de Pizarro en los Dias da Música) y, sobre todo, fuera de él. Me conformo por ahora con esta nota, porque no quería dejar pasar más días sin señalarlo.

Quien esté en Lisboa el próximo jueves, podrá escuchar lo que Augusto M. Seabra y los compositores José Júlio Lopes y António Pinho Vargas (miembros de la dirección de la OU) tienen para decir sobre el mismo. Será en la librería Ler Devagar, en el Bairro Alto, a las 22h. Los demás se tendrán que conformar con los textos publicados en el blog de la OU, donde se pueden leer comentarios a propósito de las obras tocadas.

Sonata a Kreutzer




A tragédia final da Sonata a Kreutzer, a novela de Tolstoi, é provocada pela audição da Sonata op. 47, de Beethoven. Pózdnyshev, a personagem protagonista, sofre a incongruência entre a experiência interna produzida pela sua audição e as circunstâncias marcadas pelos convencionalismos burgueses, “entre damas decotadas”, onde era habitualmente tocada e escutada. A música, diz ele, induz o ouvinte num estado indefinido, desatando uma energia de emoções incontroláveis que não podem ser imediatamente traduzidas na acção.

A rememoração do momento fatal da execução da peça de Beethoven conclui, no texto, com uma desistência. Descrevê-la verbalmente é um esforço penoso:
Ela sentou-se com um ar de falsidade defronte do piano e começaram então os preliminares usuais, os pizzicati no violino e o arranjo das partituras. Lembro como um olhou para o outro e como lançaram outra olhadela para a audiência, que estava a tomar assento. Disseram-se algumas palavras e a música começou. Tocaram a Sonata a Kreutzer, de Beethoven. Conhece o primeiro presto? Conhece-o? Ah!

Tolstoi condena na sua obra a instituição do matrimónio e as miragens do amor físico, defendendo a virtude da castidade.

Beethoven escreveu a partitura desta sonata, que acabou sendo dedicada a Rodolphe Kreutzer, na Primavera de 1803. Consta que o compositor se zangou com o primeiro dedicatário da obra por causa de uma mulher. Pelo menos, isso foi o que contava George Augustus Polgreen Bridgetower, o violinista para o qual foi escrita e que a tocou na estreia. Na sua memória, ficou marcada a forma “casta” como Beethoven interpretava o segundo andamento.

É célebre a introdução do vigoroso Presto que deixou sem palavras ao infeliz conselheiro Pózdnyshev. Essa misteriosa introdução pode fazer lembrar o momento da Criação, a oratória de Haydn, em que se festeja no Jardim do Éden as primeiras horas de felicidade partilhadas por Adão e Eva. Precede o duetto em que ambos declaram seu amor mútuo. Nesse recitativo opõem-se representações musicais do masculino e do feminino: a decisão (triádica e cadencial) de Adão à sedução (harmonicamente ambígua e muito ornamentada, reminiscência do Caos e inquietante antecipação da Queda) de Eva. Beethoven inverte a ordem.

Quanto ao terceiro andamento, esse tem sido descrito com a expressão “diálogo impossível”.

Já no século XX, Leos Janáček escreveu o seu Trio com piano “Sonata Kreutzer” (posteriormente transformado em quarteto) duplamente inspirado por Beethoven e por Tolstoi, num dos períodos mais intensos e prolíficos da sua vida. Publicamente celebrado como compositor, tinha-se apaixonado poucos anos antes por Kamilla Stosslova, a musa que, entre outras obras, inspirou a partitura da ópera Katya Kabanová. Os dois quartetos de Janáček, o mencionado “Sonata Kreutzer” e aquele que leva o sobrenome de “Cartas Íntimas”, ambos da década de 20, tiveram também como dedicatária ideal a Kamilla Stosslova.

A foto foi tirada da página do Museu e Arquivo Janáček.

A Sonata "A Kreutzer", de Beethoven, será uma das peças que Hilary Hahn tocará em Valencia e em Lisboa, respectivamente nos dias 10 e 19 de Maio. O programa inicia-se precisamente com uma obra de Janáček, concluída na época em que estava a escrever Katya Kabanová: a Sonata para violino e piano.

5/02/2007

Prodigio difundido a escala planetaria

Esto es, desde luego, admirable. Se puede completar con la lectura de este artículo, en el que se cuenta la vida del joven músico, que entonces tenía 12 años. Ahora, con el reciente lanzamiento de su quinta (una casualidad, claro) sinfonía grabada por la Orquesta Sinfónica de Londres y con sendos contratos firmados con la empresa IMG Artists y con la Sony, Jay Greenberg se ha convertido necesariamente en un prodigio difundido a escala planetaria.

Lo que se escucha en la página no me ha interesado demasiado desde el punto de vista musical. Puede que sea porque esta semana, en Historia de la Música del siglo XX, estamos con el tema dedicado a la música electroacústica. Se explica, por lo tanto, por una cuestión de perspectiva histórica.

Espero, sobre todo, que el chico conserve el sentido del humor. Me parece que le va a hacer falta. Es que, por mi parte, no he podido evitar una sonrisa al leer las siguientes afirmaciones del responsable de la etiqueta Sony BMG Masterworks, donde la OSL ha grabado la tal quinta sinfonía:

"Jay and his music represent the future, and I believe his work symbolizes the renewed confidence we at Sony BMG Masterworks have in the future of classical music,” Hetherwick said, in announcing the signing. “Obviously, what caught our attention was the fact of his age and accomplishment. Beyond that, the passion, the authority and the confident spirit in Jay’s music speak impressively for themselves. I think that a broad, young audience is about to make this remarkable discovery."

5/01/2007

JDF en Valencia

Juan Diego Flórez se presenta mañana en el Palau de les Arts. Hoy, tenemos entrevista promocional en El País (sólo para abonados). Nos enteramos de que, ahora que se ha casado, es su mujer la que cocina. Pues muy bien.

4/30/2007

O compositor na cidade

Dia 2 de Maio, no CCB, pelas 21h. Concerto da ORCHESTRUTOPICA, que apresenta um programa concebido por Augusto M. Seabra.

Merece o chavão: a não perder!

Está tudo aqui, no blog da OU.

4/26/2007

Isto sim importa

1. Já está disponível o regulamento para 2007 do Prémio Jovens Músicos. Este ano inclui, pela primeira vez, uma categoria dedicada à voz e recupera outras que tinham sido um pouco preteridas (por exemplo, percussão). Pode ser lido aqui.

2. Amanhã: o grupo vocal Mediaevox Ensemble apresenta-se em Mafra pelas 19h. Será transmitido em directo pela Antena 2. Ou seja, pode ser ouvido em qualquer cantinho do mundo.

3. Também amanhã pelas 19h: a Concerto European Ensemble Academy apresenta-se Fundação Calouste Gulbenkian Grande Auditório. Do programa, consta uma obra em estreia do meu caro Luís Pena.

4. Na quinta-feira, dia 3 de Maio, às 18h30, na Galeria 1 da Culturgest, irá ter lugar uma conversa com o artista André Guedes, vencedor do Prémio União Latina. Não tem a ver com música, mas acontece que tem uma das cabeças mais imaginativas e livres cuja obra tenho tido o prazer de desfrutar. Tinha-lhe perdido a pista, mas não me surprendeu que ganhasse o prémio. Parabéns.

5. Acabo de saber que a Chicago Symphony Orchestra vai incluir na programação da sua próxima temporada a peça Short Cuts C, de Luís Tinoco. Mais parabéns!

6. Ainda, Sérgio Azevedo estreia este fim de semana a Abertura Giocosa. Será tocada pela Orquestra do Algarve sob a batuta de Osvaldo Ferreira. E no Centro Cultural da Malaposta, em Odivelas, serão escutadas as suas Cantigas de Bichos, na orquestração de Carlos Marecos, durante os dois primeiros fins de semana de Maio.

Si tus ojos divinos

Si tus ojos divinos
los verdes campos miran,
donde sueltos respiran
arroyos cristalinos,
que en la prisión encierra
de altivas peñas la importuna sierra.

¿Qué hará, Belilla hermosa,
el agua de este río
que de un valle sombrío
en los brazos reposa,
y de ellos a buscarte,
confusa al Tajo por tu ausencia parte?

No te hallará en los prados,
que matizar solías
en los alegres días
de flores coronados,
que a su fresca ribera
dieron tus pies segunda primavera.

Abrasados de celos
llorando están agora
tu soledad, señora,
las aves y los cielos,
y la florida vega
que entre olmos altos Manzanares riega.

El poema es de la autoría de Don Francisco de Borja y Aragón (1577-1658), Príncipe de Esquilache, el noble que amaba más la poesía que la política, y que, en consecuencia de ello, fue, como se diría hoy en día, una figura controvertida de su época. Está incluido en el "cancionero del Príncipe de Esquilache", grabado hace dos años bajo los auspicios de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El mentor musicológico del proyecto fue mi colega Alejandro Vera, que es allí profesor y a quien encontré la semana pasada durante el congreso que organizamos en la Universidad de La Rioja, "En torno a Francisco Javier García Fajer".

El CD se titula Pajarillo que al alba, cita de uno de los poemas de Esquilache, y me da la impresión de que debe de ser un poco difícil de obtener por las vías habituales. Tiene valor histórico y también artístico. Sólo tiene el pequeño problema - creo que comprensible dado su origen académico - de que, desde el punto de vista técnico, no puede competir con las joyas sonoras a las que las etiquetas especializadas en música antigua (Alpha, por ejemplo) nos tienen habituados.

El poema fue puesto en música por Juan Blas de Castro, uno de los músicos recogidos en el célebre Cancionero de la Sablonara, y fue editada por Luis Robledo, quien es también autor de un estudio sobre el autor.

Ahora que ya no soy wagneriana, ha sido un placer reencontrarme a través de este CD con "nuestro" siglo XVII.

Eu também não volto a falar dos Dias da Música

Não pensava voltar a escrever sobre os Dias da Música porque, francamente, é um assunto que me aborrece e não me diz respeito. Porém, depois de ter lido, na última página do Público de terça-feira, um elogio a António Mega Ferreira apesar da derrapagem orçamental que apresentou o seu festival, para maior escárnio, editado juntamente com outro texto onde se acha o máximo que Nicolas Sarkozy tenha louvado a reforma da função pública liderada por José Sócrates em Portugal, não consegui resistir. Uma não é de pedra.

Entretanto, ontem achei piada a esta notícia do Diário de Notícias, publicada em 2006, onde se diz que o orçamento previsto para a Festa da Música nesse ano tinha sido de um milhão de euros, mas que, nas palavras de Mega Ferreira, “teve de haver reajustamentos de acordo com a nossa disponibilidade financeira, que é de 850 mil euros”.

Afinal, a Festa da Música de 2006 custou 850 mil euros, 1 milhão ou 1 milhão e 200 mil?

Pelos vistos, os Dias da Música custaram 600 mil. Isto é a metade de 1 milhão e 200 euros, mas é mais de dois terços de 850 mil. O Fliscorno fez algumas contas. O Henrique também, assinalando aliás que a derrapagem foi realmente do 50% se considerarmos que o orçamento inicialmente anunciado era de 400 mil euros… Em termos relativos, o preço dos Dias da Música disparar-se-ia se considerarmos o número de instrumentistas envolvidos em ambas as iniciativas (eis um resumo do programa da Festa em 2006, com um destaque para a particupação portuguesa) e tomarmos como critério o que efectivamente se pagou por cada concerto. Isto aconteceria inclusivamente se aceitarmos o orçamento do milhão e 200 mil euros.

Tal como o orçamento, também a questão do suposto "novo conceito" dos Dias da Música deveria ser tema de tertúlia blogosférica. Já disse que o assunto não me diz respeito: poderão comprovar que, na realidade, este post foi motivado por um certo desprendimento de matriz kantiana. Mega Ferreira disse na conferência de imprensa que todos nós tínhamos andado a confundir formato e conceito, que o que ele apresentou foi um novo conceito, o conceito próprio dos Dias da Música. É admirável e muito meritório que a equipa do CCB tenha conseguido montar o programa que foi oferecido em tão pouco tempo. Sobre isto não tenho nenhuma dúvida. Mas, por favor, não me digam que houve um "conceito" sobre o qual se fundamentaram as escolhas.

Há um aspecto que me interessa particularmente enquanto musicóloga. A programação da Festa da Música orientava-se por critérios de carácter vagamente historiográfico, pelo que a criação ulterior de discurso estava assegurada. Tinha, portanto, entre outras, uma evidente função pedagógica. Não oferecia apenas o prazer efémero da música ao vivo, mas a possibilidade real de aprender alguma coisa sobre a história da música em sentido lato, assim como sobre a história dos géneros musicais, da interpretação, do percurso dos próprios compositores. Colocava questões e dava perspectivas.

Asseguro-vos, meus caros contertúlios, que ter escutado no mesmo dia, por exemplo, as Variações sobre um tema de Paganini, de Rachmaninov, o Festim da Aranha, de Roussel, prelúdios de Debussy, obras de Chopin e a sonata de Liszt, o terceiro de Prokofiev, Frescobaldi e Bach entremeados por música techno, o terceiro de Beethoven… não leva, intelectualmente, a lado nenhum. As minhas escolhas foram, por força das minhas circunstâncias pessoais, 
pouco ponderadas. Mas, mesmo assim...

Querendo diferenciar os “Dias” (onde não há conceito para além do acaso temporal resultante de terem acontecido durante um fim de semana sessenta concertos nos quais trinta pianistas  tocaram o piano) da “Festa” (acho que a distância é evidente, não é preciso explicar a significação do termo quando associado à música clássica), banalizou-se o evento. Copiou-se a aparência (ou seja, o formato) e desintegrou-se o conceito original, é certo, mas este não chegou a ser verdadeiramente substituído por outro. E se o foi, sou tentada de dizer que foi apenas substituído pelo vazio.

Coisas como esta são as que explicam a decadência dos povos peninsulares.

Corei depois de ter escrito a anterior frase. Ainda bem que não penso voltar sobre este assunto.

4/23/2007

O meu calmo Dia da Música

Musicalmente, houve poucas surpresas nos Dias da Música. Muitos dos pianistas participantes já eram conhecidos em Portugal ou, conforme se podia adivinhar através dos seus curricula, sendo pianistas sólidos, não eram precisamente estrelas. O dito, porém, não deve ser entendido como uma critica negativa. Advirto ainda que só consegui ir ao CCB no domingo. Assisti, infelizmente, a poucos concertos e, portanto, estou a dar eco o que foi publicado na imprensa, que também não foi muito.

Do que escutei, ficam para a memória os dois recitais, excepcionais, que António Rosado e Artur Pizarro deram no segundo dia. Espero poder voltar a escrever sobre ambos num estilo menos telegráfico. Rosado nasceu para tocar Debussy. Interpretou o segundo volume dos prelúdios (fez a integral há alguns anos, também no CCB) com autoridade: alucinantes as cores e subtilmente controlada a flexibilidade rítmica, evidenciando a estrutura, todos os planos e a poesia próprias de cada peça. Brouillards surgiu do silêncio, criando um estado de escuta que permaneceu até aos fogos de artifício com que fecha o volume.

Artur Pizarro é, ao contrário do sempre sóbrio Rosado, um sedutor impenitente. Sempre que escrevo sobre ele acabo usando – ou querendo usar – adjectivos como mágico, surpreendente ou fascinante. Este recital não vai ser excepção. Mas o resto fica para outro post. Tenho de ir embora e também quero tentar escutar antes a gravação que fez da sonata de Liszt, incluída no programa, na década de 90.

Só mais três apontamentos:

1. Gostei muito de escutar Diana Vieira, aluna de Alexei Eremine na Metropolitana. Por ambos: pelo professor e por ela. Segura, sempre musical, Diana tocou muitíssimo bem a parte solista das Variações sobre o tema de Paganini, de Rachmaninov. Espero que consiga prosseguir serenamente o seu caminho e, desculpem o excesso de confiança, que não arranje namorado longe do lugar que escolha para dar seguimento à sua formação.

2. A propósito de Schlimé, de quem falei há dois posts, escutei-o de relance e acabei sem saber muito bem o que pensar. No entanto, continuo a apreciar os seus CDs (por exemplo, a sua versão do concerto em sol de Ravel, com Pletnev como regente) e acho graça à sua imagem de estrela techno-pop à mistura com posse decadente-lisztiana.

3. E, finalmente, é preciso assinalar o estrondoso sucesso de Maria João Pires no concerto de encerramento. Há reconciliações assim.

Duas coisinhas sem importância

Conforme detalha Bernardo Mariano hoje no DN, os Dias da Música costaram a metade do que custou a última edição da Festa da Música. Para o novo conceito o orçamento previsto era de 450 mil euros. O custo final atingiu os 598.613 euros.

Ooops!

Na cobertura jornalística, chocou-me o reduzido espaço dedicado às críticas e aos pianistas e o destaque editorial dado às criancinhas e ao público anónimo que fazia perguntas inocentes aos grandes artistas.

É o efeito Rousseau, que continua a fazer as dele.

4/18/2007

Com Sokolov como desculpa



De joelhos, talvez só perante Richter. 

Está depois o Thibaudet, que, por enquanto, é o "meu" pianista.
Sou também a fã nº 2 do Artur Pizarro e do António Rosado. Tenho 
ainda um fraquinho pelo Kissin e outro pelo Tharaud. E acho o Andsnes lindo de morrer.

Mas, Carlos e Sónia, peço desculpa, isto está escrito sem pensar. Os - e as - restantes pianistas e o recital de Sokolov em Lisboa ficam para outra oportunidade (o Sokolov, para a semana). Nestes dias, vou ter de exercer intensivamente de professora universitária, participando em iniciativas tão sérias como esta.

Só mais duas coisitas.

E já que falamos em pianistas: se alguém for aos Dias da Música, no CCB, e tiver a oportunidade de escutar o Francesco Tristano Schlimé, que, por favor, diga alguma coisa (o mail do blog está lá ao fundo, na coluna da direita). Pelo que tenho ouvido dele em CD, poderia chegar a atingir as categorias de pianista pelo que tenho fraquinho e de lindo (mas não de morrer). Seria preciso confirmá-lo ao vivo.

Como tampouco vou conseguir abrir o salão nos próximos dias, fica para os habitués o seguinte poema de Pere Gimferrer, escrito, salvo erro, em 1974. Vale, aliás, mais do que todos os meus posts juntos.

A noite primaveril do recital lisboeta de Sokolov teria merecido, porém, um outro texto, com locus amoenus, mas nao às avessas, e com cheiro de relva recém cortada.