The present results indicate that music was rarely the focus of participants' concerns and was instead something that seemed to be taken rather for granted, a product that was to be consumed during the achievement of other goals.
Teniendo en cuenta el relativo fracaso - a juzgar por mi experiencia - de la campaña del mismo Adrian North en favor del uso de música clásica en los restaurantes, parece que la cosa se quedará en un mero tema de tertulia blogosférica.
No obstante, es curioso que esta noticia coincida con el anuncio de la caída de las ventas del mercado discográfico en 2005 y del aumento de volumen de venta de música por internet, pocos días antes de las manifestaciones anti-p2p en el MIDEM. Ya lo sabíamos: internet es la fuente de (casi) todos los males. Sobre todo de los de las grandes editoras discográficas que no supieron negociar en su momento con Steve Jobs, uno de los fundadores de Apple. Pobriños.